1. Compra sólo lo que necesites, por su contenido y no sólo por lo padre que se vea. Revisa la información en la etiqueta, compara precios. A veces es muy fácil dejarse llevar por la moda, recuerda: no vales por lo que tienes, sino por lo que eres.

  2. Compra productos empacados de forma más sencilla y con menos plásticos.
    Sería todavía mejor si esos empaques estuvieran hechos de materiales reciclables; para saber si son o no, checa si tienen el logotipo de reciclable o reciclado. Si tienes opción, elige envases retornables.

    Aquí van algunos ejemplos: En lugar de comprar jugos desechables lleva tu vaso a los puestos de jugo y rellénalo. En los mercados y en el súper venden botanas sin empaques: puedes llevar tu propio recipiente y distribuirlas en la semana. Es más barato y no haces basura con la bolsa.

  3. En general, usa menos de todo, por ejemplo:

    • Menos papel para escribir: usa las hojas por los dos lados y, si te equivocas, no las arranques luego luego.

    • Menos botellas de plástico: compra un vaso que te pueda durar mucho tiempo y rellénalo con tu bebida favorita.

    • Menos servilletas: con una para cada comida basta.

    • Menos bolsas de plástico: puedes guardar las bolsas y volverlas a usar en la semana.

Recuerda que, cuando algo ya no sirve, se unirá a toda la basura que contamina el planeta.

¿Tienes otros tips? ¡Pásalos!. fansdelplaneta@semarnat.gob.mx